I
Que terminen de callar mis voces idiotas
Mis voces repetidas, mis voces de pena;
Que hable de pronto el miedo:
el miedo que sepa de mi.
Que el tiempo se ponga caprichoso,
que las voces dejen de nublar:
dejen de nublar las voces
para el mar la luna.
¿Qué quedará en la tierra si quisiera empezar de nuevo?
II
Podrido el árbol, se hace trizas,
primeramente sedoso,
luego putrefacto.
Cadáver de lana pa no arruinar el parké.
Olor a cera,
motor escoba.
Alguna vez la nieve credo,
la nieve silencio.
Amarilla y jugosa;
Ciudad de patinaje.
Bicicletas peligrosas,
Estalactitas ruidosas.
Ciudad coqueta,
sobretodo blanco;
bien blanca.
Que terminen de callar mis cuentos,
sobretodo los que dañan.
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